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Steak tartar de ciervo, el plato estrella del verano

publicado el BTODigital |

El steak tartar es un delicioso plato frío que puede elaborarse con muchas carnes. En concreto, en este artículo vamos a detallar cómo se hace esta receta utilizando carne de caza. Y es que este tipo de carnes es de los más saludables que existen. Bajo en grasas y colesterol y muy magro, ya que proviene de animales que viven libremente ejercitándose constantemente y no almacenan grasa.

Concretamente, la carne de ciervo contiene omega 3, un ácido graso conocido como «grasa buena», además de hierro, vitamina E, betacaroteno, zinc, vitamina B6 y selenio.

Cómo preparar el steak tartar de ciervo

El steak tartar de ciervo es un plato que se sirve frío, por lo que es ideal en época estival. Esta carne es muy versátil, así que podrás añadir muchos ingredientes al principal (solomillo de ciervo). Te va a resultar muy fácil de preparar y puedes hacerla cuando tengas invitados, ya que es una receta rica y original.

En esta ocasión, vamos a enseñarte a elaborar el steak tartar acompañado con huevos de codorniz. Estos son los ingredientes que vas a necesitar:

– 250 de solomillo de ciervo (la parte más preciada de este animal).

– 2 cucharaditas de ketchup.

– Una cucharadita de salsa inglesa Worcestershire.

– 2 anchoas del Cantábrico.

– Un chorreón de whisky.

– Una pizca de sal.

– 2 cucharaditas de mostaza.

– Pimienta negra, al gusto.

– Un chorreón de aceite de oliva extra.

– Un par de pepinillos.

– Una cebolla dulce o roja.

– Un puñado de alcaparras.

– Yemas de huevo de codorniz.

– Hierbas aromáticas, como tomillo y eneldo.

Antes de que te pongas manos a la obra, has de saber que esas son cantidades para un tartar para dos personas; si vais a ser más, simplemente tendrás que aumentar los ingredientes de forma proporcional.

Preparación del steak tartar de ciervo, un plato exquisito de carne de caza

1. Unas horas antes de empezar a hacer el tartar tendrás que dejar macerar la carne de ciervo en un bol, donde añadirás varias hierbas, como romero, eneldo y tomillo, la pimienta negra y el chorreón de whisky. Lo mejor es dejarlo reposar la noche anterior, siempre dentro del frigorífico y tapado con plástico aislante.

2. Corta el solomillo de ciervo justo cuando vayas a ponerte a cocinar. No hace falta pasarlo por agua, pero sí puedes limpiarlo un poco de restos impregnados en el lomo sin preocupación de que pierda sabor, ya que las horas que habrá pasado macerando han provocado que el aroma de las hierbas penetre bien en la carne.

Los cortes puedes hacerlos en cuadrados pequeños o, si lo prefieres, en tiras.

3. Mezcla el resto de los ingredientes que te hemos señalado antes utilizando unas varillas eléctricas o un tenedor.

4. Sumerge los trozos de carne en esta mezcla y déjalo unos 20 minutos en la nevera. De nuevo, no te olvides de taparlo con papel de aluminio o plástico.

5. Puedes utilizar un molde redondo para construir el tartar o puedes hacerlo a mano. También puedes dividir la carne en varios moldes individuales o dejarla en uno común. En cualquier caso, a la hora de emplatar, pon encima de cada tartar la yema cruda del huevo de codorniz.

Versión con tabasco

Si lo de comer yema cruda no te gusta demasiado, siempre puedes probar la versión picante y sin huevo. Para ello, sustituye el huevo de codorniz, el whisky, las anchoas y la salsa inglesa por unas gotas de tabasco. Es importante que no te pases con la cantidad, ya que puede enmascarar el sabor de la carne y no queremos que esto ocurra.

En esta ocasión, no necesitas dejar toda la noche macerando la carne con las hierbas, a no ser que te haya gustado mucho el resultado final. Lo que tendrás que hacer es mezclar todos los ingredientes y cortar la carne en trozos pequeños (sin llegar a convertirla en puré de carne). Luego, deja todo macerar en el frigorífico durante media hora. Es importante este enfriamiento para que quede más compacto y no se desmorone al tratar de emplatarlo.

Para obtener una presentación más chic puedes poner unas hojitas de menta o una ramita de perejil.

El compañero ideal del steak tartar son las rebanadas de pan tostado, aunque en algunos restaurantes lo ponen con patatas. Un truco para ensalzar el sabor del plato es frotar un poco de ajo en el pan y, a poder ser, que esté recién sacado de la tostadora.

En definitiva, el steak tartar con carne de ciervo es uno de los platos más exquisitos y nutritivos que hay; además, como se elabora y se consume en frío, es ideal para el verano. Es importante la calidad de la carne que vayas a utilizar, ya que será la protagonista del plato; el resto de los ingredientes pueden variar ligeramente, dependiendo de la receta. Una maceración adecuada y unas tostadas son un par de detalles que darán un valor extra a todo.