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¿Por qué debes tener carne de caza en tu oferta de producto?

publicado el BTODigital |

La carne de caza es un alimento saludable y natural que cuenta con numerosas propiedades organolépticas. A diferencia de los animales de abastos, carece de sustancias artificiales, residuos hormonales o antibióticos y otros fármacos, lo que también reduce enormemente el riesgo de que tengan contaminantes biológicos u otras sustancias tóxicas que puedan permanecer en el ambiente.

Debido a que aporta muchos beneficios nutricionales, es recomendable que la incorpores a tu oferta de producto. Son carnes con menor contenido en grasas y altas dosis de fósforo, hierro, magnesio y potasio, de manera que resultan ideales para aquellas personas que padecen anemia. Asimismo, forman parte de su composición proteínas de un elevado valor biológico, con los 9 aminoácidos esenciales. Gracias a ello, su ingesta favorece la formación de anticuerpos.

Si apuestas por la venta de carne de caza, estarás apoyando el consumo de un producto local y de temporada. Al mismo tiempo, harás posible que los precios en el mercado sean más competitivos. Debes tener en cuenta que en España apenas se venden estas carnes silvestres y la mayoría de las piezas se dedican al consumo propio de los cazadores o se exportan a países como Bélgica, Francia o Alemania.

La caza es una actividad regulada que vigila que la conservación del medio ambiente y el entorno rural sean una realidad. En ocasiones, los animales criados en granjas subsisten en condiciones realmente nefastas y su carne ve reducida considerablemente su calidad, algo que rechazan por completo quienes defienden y promueven esta otra alternativa de la que te hablamos.

Realidad económica del sector

Desde el punto de vista económico, si te decides a incluir en tu oferta la carne de caza, estarás contribuyendo a generar ingresos directos e indirectos en un sector bastante castigado. Pondrás tu granito de arena para dar salida a un recurso que cuenta con una orientación dificultosa respecto a sus canales de distribución, pese a que resulta muy valioso. El fomento y la promoción de la comercialización de este producto son realmente necesarios para las poblaciones de caza.

Las grandes piezas cotizan al alza y el precio que alcanzan cuando las distribuidoras las ponen en el mercado llega a superar hasta cuatro o cinco veces la cantidad que el cazador recibe por ellas. Un dato que resulta bastante revelador es que el sector mueve más de 40 millones de euros al año, pese a que solamente se comercializa en nuestro país un 20 % de lo que se caza.

¿Qué productos no deben faltar en tu catálogo?

Por lo tanto, como ya te hemos comentado, tu decisión de comercializar este tipo de carne puede ayudar a impulsar el sector y regular la oferta y la demanda. Asimismo, estarás ofreciendo un producto exquisito con muchas propiedades nutricionales a tener en cuenta.

En tu catálogo no deben faltar piezas procedentes tanto de la caza mayor como de la menor. El venado, el jabalí, el corzo, el gamo, el conejo, la perdiz roja, la liebre, el faisán, el pichón o la codorniz dan carnes que son muy jugosas e ideales para preparar en un sinfín de recetas.

Otros aspectos nutricionales de la carne de caza

Has podido comprobar que este producto silvestre aporta numerosos beneficios nutricionales. A ellos hay que añadir otros como que se trata de una carne que es más magra que la de otros animales domésticos, puesto que procede de animales salvajes con un comportamiento más activo que el de aquellos que crecen en condiciones de estabulación. Aporta, por lo tanto, alrededor de un tercio menos de calorías.

En definitiva, son muchos los aspectos positivos que se derivan de la comercialización de la carne de caza. A incrementarlos estarás contribuyendo si te decantas por incluirla en tu oferta de producto. Una opción muy aconsejable.