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La caza y su importancia para el medio rural y el medio ambiente

publicado el Sierra-Wild |

La caza es una importante actividad económica del medio rural, a la vez que fundamental para el control poblacional de diversas especies. Entendida como un recurso renovable, es esencial compatibilizar el mantenimiento de las poblaciones cinegéticas en su medio natural, la conservación de este medio y la gestión rentable de dicho recurso.

 

La caza y el impacto económico en el medio rural

La caza se reconoce como una importante actividad económica para el medio rural.

En ocasiones es complemento de otros aprovechamientos agrarios o forestales, aunque en muchas otras constituye por sí sola la principal renta de la tierra en muchas regiones, sustituyendo otros aprovechamientos que han perdido rentabilidad.

Actualmente, es esencial para el medio rural, ya que no sólo genera renta para esas regiones, sino que también genera una importante cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos. Concretamente, antes del COVID, la actividad cinegética en España generaba más de 6475 millones de euros al año, y creaba 187.000 puestos de trabajo. Tras el COVID, la drástica caída del número de licencias de caza expedidas, ha tenido importantes consecuencias para las zonas rurales.

La caza se concentra sobre todo en Castilla la Mancha, Castilla y León, Andalucía y Extremadura. Es en estas provincias donde mayor impacto socioeconómico tiene. Su importancia no es sólo en lo relativo al carácter recreativo o de turismo, sino que es un importante motor de la actividad empresarial.

 

Beneficios de la caza para el medio ambiente

Es cierto que, tradicionalmente, la caza se ha visto como una actividad perjudicial tanto para los animales como para el medio en el que se practica. Actualmente, esta visión se demuestra totalmente alejada de la realidad, ya que la actividad cinegética actúa como una ayuda para la conservación de la naturaleza. Obviamente, no nos referimos a la caza furtiva que, al realizarse sin ningún control, tiene efectos dañinos para la caza entendida como un recurso renovable.

Históricamente, las distintas civilizaciones han dejado constancia de un estrecho vínculo entre la explotación del recurso cinegético y la conservación de especies animales y de los ecosistemas donde habitan. De esta forma, su aprovechamiento y gestión sostenible constituye un instrumento fundamental para la conversación de la biodiversidad. Esto se conoce como Caza sostenible.

Así, la caza conlleva importantes beneficios para el medio ambiente:

Asegurar el ciclo de la caza:

La caza es un recurso renovable natural , por lo que habrá caza si se controla el ejercicio de ésta, para que sea capaz de autorregenerarse de forma continuada y natural.

Control de las poblaciones de animales:

La caza es fundamental para garantizar la presencia de un número equilibrado de animales soportable para el territorio y ecosistema donde habitan.

Un exceso de población de una especie en una zona determinada, supone una amenaza para la seguridad y salud pública, así como para su medio natural y otros tipos de fauna. En muchas ocasiones, suele provocar problemas por escasez de alimentos, lo que se traduce en que algunas especies se vean obligadas a salir de su entorno y acercarse a zonas habitadas en busca de alimento.

Mejora del entorno en áreas de caza:

La actividad en cotos de caza favorece la limpieza y conservación de las zonas naturales donde se practica. Además, favorece la protección de especies en peligro de extinción, muy numerosas en dichos cotos. Los propietarios y administradores de terrenos cinegéticos destinan importantes inversiones anuales a acciones de gestión y conservación de la caza y la fauna silvestre. Estas inversiones se suelen dirigir concretamente a repoblaciones, conservación medioambiental y mantenimiento de accesos, pantanos, y a podas o cortafuegos.

Control de enfermedades animales:

La actividad cinegética tiene como consecuencia un control más exhaustivo de las enfermedades sobre especies en libertad.

Por todo ello, podemos concluir que la caza tiene una función esencial como equilibradora necesaria de la biodiversidad. Y, en esta materia, Europa es el continente que históricamente más se ha esforzado en preservar el hábitat de sus especies cinegéticas.

 

Marco normativo

Siendo un pilar tan importante, su actividad es objeto de regulación exhaustiva.

En ámbito europeo, se deja clara su importancia para la conservación del medio ambiente, animando a fomentar el uso de la caza sostenible, proporcionando incentivos económicos (Principio 6 Carta Europea sobre Caza y Biodiversidad del Consejo de Europa)

La Ley española establece que el ejercicio de la caza se regulará de modo que queden garantizados la conservación y fomento de las especies autorizadas para este ejercicio. Se deja en manos de las Comunidades Autónomas la determinación de los terrenos donde pueda realizarse, así como las fechas hábiles para cada especie. Para la coordinación de esta materia entre el Estado y las Comunidades, en 2010 se constituyó el Comité de Caza y Pesca.

De igual modo, la Ley establece las principales prohibiciones y limitaciones relacionadas con la actividad cinegética. Además, se estableció la creación del Inventario Español de Caza y Pesca, cuya finalidad es mantener la información más completa de las poblaciones, capturas y evolución genética de las especies cuya caza esté autorizada.

 

Desde Sierra Wild (https://sierra-wild.com/), somos conscientes y partícipes de que la caza es un recurso renovable y es una actividad esencial. Su importancia ambiental, económica y social es evidente, ya que representa un importante recurso para el desarrollo rural sostenible y su valor ambiental está contrastado. Sin ella, aumentarían los accidentes de tráfico y los daños a las cosechas, incrementarían los incendios forestales, aumentaría la despoblación en las zonas rurales por falta de empleo y ausencia de turismo, y disminuiría la conservación de los espacios naturales.